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Newsletter Contencioso – Un Juicio que fue un Parto: Facebook y la Responsabilidad Civil (17 Noviembre 2021)

«Para
saber con quién parimos”. He aquí el nombre de un grupo de Facebook conformado
por un conjunto de personas (en su mayoría mujeres embarazadas) y creado con el
objetivo de intercambiar sus experiencias en relación a la calidad de la
atención médica recibida en la consulta ginecológica. 

En cierto momento, algunas de las integrantes del grupo comenzaron a volcar
comentarios que calificaban en forma negativa la atención que (parte de ellas) recibían de la Dra. S.K. -actora en el juicio-. Los comentarios
coincidían a la hora de subrayar una manera brusca en la atención a las
pacientes, sin mayores contemplaciones ni delicadezas. En ese marco, una de las
integrantes del grupo -quien luego sería la demandada en el juicio-
planteó -en el chat- la posibilidad de redactar una carta y pedir el despido de
la Dra. S.K. A la postre, el tema no pasó a mayores y no se presentó ni
carta ni denuncia alguna.

La ginecóloga aludida, puesta en conocimiento de esos intercambios, promovió
demanda por daños y perjuicios contra la paciente que había generado el último
intercambio mencionado. La especialista sostuvo que ésta había iniciado una
campaña en su contra, a consecuencia de la cual -adujo- había sufrido un daño a
su reputación profesional; motivo por el cual reclamó la indemnización del daño
moral presuntamente sufrido.

La Justicia rechazó la demanda. En su sentencia, el Tribunal Civil entendió que
un médico se encuentra expuesto a los comentarios de los pacientes sobre
su actuación -sean negativos o positivos-, máxime cuando el profesional
desarrolla su actividad en un ámbito tan sensible como es la atención en los
partos. A partir de esa premisa, el Tribunal concluyó que no hubo ninguna
instigación por parte de la demandada, sino más bien una interacción entre las diversas
integrantes del foro, con la idea última de denunciar a la ginecóloga; idea
ésta que, según se anticipara, jamás se concretó. 

Por fin, la sentencia subrayó que el grupo de Facebook era un foro cerrado:
circunstancia que para la Justicia resultó de capital importancia. Porque su
acceso no se encontraba abierto al público en general, de modo que los
comentarios en él vertidos quedaron circunscritos a las integrantes del grupo.

En síntesis, una sentencia valiosa que ratifica la prudencia con la que debe
manejarse el uso de las redes sociales. 

       
                     
                     
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La presente
comunicación se realiza a mero título informativo y no debe ser entendida como
un consejo legal de esta firma. 

Por cualquier consulta adicional no vacile en
contactar a Jonás Bergstein (jbergstein@bergsteinlaw.com).